Mi adicción
Han regresado a mí las purgas del deseo
como una plaga de halcones cerniéndose
sobre una única paloma
y vivo poco, o menos que antes.
Hay más peligro en esta pequeña chispa
que en todos los huracanes grises
que antes se asomaban
y me llevaban volando.
Rojo, tan rojo como antaño, o más brillante,
cegador carmesí de dientes afilados
y garras maliciosas,
más fuerte, más triste, más ansioso.
Ni las drogas que nublan el entendimiento
que dan paranoia o exaltan el ánimo
pueden llegar a compararse al vicio
que ha vuelto a consumirme lentamente.
Me agarra el alma como una garrapata
sin soltarme el corazón ni aunque lo implore
y vivo entre la angustia y la alegría
de volver a subirme a un escenario.
Com veus, Iris, li estic donant un bon ús a la llibreta de tapes negres.
4 juliol 2011 a 23:40
Entro quasi cada dia a comprovar-ho