Poemes del malson
Quiero caminar sobre la música
como quien camina sobre el agua:
disfrutar, en brotes de locura,
del arte en las notas atrapadas.
Bebiendo hasta embriagar mis sentidos
del cáliz de los poemas viejos
podré llegar hasta el infinito
y veré con ojos de silencio.
Un círculo que siempre se mueve,
incitándome a unirme a su danza,
emula un tiovivo de muerte
girando en una feria macabra.
Y ya no soy quien soy, sino otra,
un ente perverso, medio hecho,
fundido en los labios del ahora,
perdida en melodías de tiempo.
Veo como mueren las estrellas
y el miedo podría destruirme.
Han maldito el arte y la belleza,
¿qué me queda?